pues de sol papa e hijo

Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento

Para los padres primerizos el anuncio de la llegada de un hijo es motivo de alegría, pero también genera nerviosismo y ansiedad, entonces ¿Cómo ser padre primerizo y no morir en el intento? Sí se puede…

 

Son sentimientos encontrados que pueden llegar a agobiar a los papás, en especial a la embarazada. No es nada fuera de lo común, es lo más normal del mundo y todos los padres primerizos pasan por lo mismo, en mayor o menor medida.

 

Enfrentar todos los cambios que supone el embarazo y el nacimiento de un bebé no es nada fácil para la pareja, hay mucho por hacer y cuidar, la incertidumbre siempre está presente: ¿Lo estaremos haciendo bien? ¿Podremos responder cuando se presente una dificultad?

 

A continuación, te proponemos cinco claves que podrán ayudarte a desenvolverte como padre o madre primeriza y no morir en el intento.

 

Anticipar las dificultades

 

Los padres primerizos deben hablar sobre los aspectos del embarazo que podrían afectar su relación de pareja.

 

Lo primero que debes hacer es estar consciente de que los cambios son reales, no son fantasías ni cuentos que te dice la gente.

 

Como papás primerizos, asume que ya han pasado a una nueva etapa de sus vidas, donde ya no son dos, sino tres, y que todo será distinto. Intenten aceptar los cambios con optimismo para encontrar el necesario equilibrio entre la vida de padres y de pareja.

 

El segundo aspecto que debes tener claro es cuáles son las dificultades que afrontarán como padres primerizos para anticipar, en la medida de lo posible, cómo se comportarán cuando se presenten. Entre estas se encuentran los malestares propios del embarazo, tanto físicos como emocionales, y, una vez que el niño ha nacido, la fatiga, la falta de sueño e intimidad, y, en algunos casos, la depresión postparto.

 

Por último, recuerda constantemente que la comunicación, la sinceridad, la calma y la paciencia son claves para enfrentar los problemas y la búsqueda de soluciones entre ambos.

 

Y, no menos importante, no teman como pareja buscar ayuda profesional que los oriente si sienten que los problemas los desbordan y no pueden manejarlos sin apoyo externo.

 

Manejar el exceso de información

 

Ciertamente, en este proceso la información disponible puede ser de gran ayuda para los padres primerizos, pero también puede ser otro motivo de estrés.

 

Además de la información que puedas leer en un libro o en Internet, los consejos de madres, tías y amigas podrían llegar a sobresaturarte, y a crearte más ansiedad e inseguridad con respecto a cómo estás llevando ser mamá primeriza. ¿Estará bien seguir este consejo? ¿Le causaré algún daño a mi hijo? ¿Será mejor hacer lo que dice mi amiga o mi tía?

 

En este caso, lo más recomendable es que sigas tu propia intuición y confíes en la recomendación de tu médico. Y, además, plantearte no oír a todo el mundo, o, mejor dicho, oír todo, pero solo escuchar a la persona en quien más confías para consultarle dudas sobre tu embarazo o el cuidado del niño en los primeros meses.

 

Igualmente, consideren integrarse a un grupo de padres organizado, donde guiados por un orientador, puedan expresar sin temor sus dudas, inseguridades y frustraciones como padres primerizos.

 

Simplificarse la vida

 

Como padres primerizos tienen que tratar de simplificarse la vida, apuntar a la practicidad en aquellas tareas del hogar que quitan tiempo y, por lo tanto, generan estrés.

 

Para lograrlo, padre y madre deben actuar como un equipo, ser más que nunca una pareja integrada para todo. Las claves de este equipo son identificar, organizar y colaborar.

 

En este sentido, el papá tiene que estar consciente de que su colaboración es fundamental en la realización de las tareas domésticas. Entender que la embarazada no podrá hacerlas sola, y cuando el niño llegue, la madre estará centrada en el cuidado del recién nacido y tendrá menos tiempo para todo, incluso para ella misma.

 

Por ejemplo, para limpiar establezcan los días en los cuales se hará esta tarea y cuáles son las áreas prioritarias que requieren aseo.

 

Ahora, cuando se trata de lavar y planchar, el nivel de complicación sube un poco, pero no te asustes. Con un bebé en casa la ropa sucia se multiplica, entonces, si pueden permitírselo recurran a una lavandería, o a una persona en casa que pueda realizar estas tareas un par de veces a la semana.

Así mismo, para cocinar organicen en lo posible la compra y los menús de la semana que sean fáciles de hacer sin descuidar la dieta equilibrada y saludable, sobre todo para la mamá.

 

Padres primerizos, aceptan ayuda

 

Admitamos que la mayoría de las veces no queremos que la gente se entrometa en nuestra vidas, pero también que puede llegar un momento en que aceptar la mano de otro puede evitarnos un colapso.

 

Entonces, no temas pedir ni aceptar la ayuda si te la ofrecen y sabes que no te vendría nada mal. Aunque te sientas capaz de abarcarlo todo, no siempre podrás, por lo tanto, deja de hacerte la fuerte y la supermujer y déjate ayudar.

 

Preparar la llegada del niño

 

Preparar la llegada del niño supone hacer una lista de compras de lo que se necesitará para atenderlo en los primeros días y semanas de vida. Es una labor ardua, por lo que ya hablamos del exceso de información; por eso, ten presente también en esta tarea el consejo de simplificarte.

 

Para ello, concéntrate en lo más útil y necesario, es decir, en lo imprescindible para darle los mejores cuidados al bebé.

 

Asimismo, es conveniente que los padres primerizos estén pendientes de comprar las cosas que la madre necesitará durante el embarazo para que esté lo más cómoda posible.

De nuevo, si alguna persona te ofrece algún artículo prestado o regalado y consideras que te será de utilidad, no dudes en aceptarlo. Podría suponer un ahorro de dinero que te permitiría invertir en otros productos igualmente necesarios.

 

Por último, recuerda que como padres primerizos su experiencia será única, no se comparen con otros ni busquen la perfección. Cada cual toma decisiones de acuerdo con lo que considera es mejor para su familia, asumiendo las responsabilidades y consecuencias de esas decisiones.

 

 

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